El lujoso búnker que abrirá sus puertas a los ricos en caso de un apocalipsis
Los precios de las membresías comenzarán en los 20 millones de dólares.
Un lujoso y exclusivo búnker subterráneo, destinado a la protección contra desastres apocalípticos, abrirá sus puertas en el 2026 en el estado de Virginia, en Estados Unidos.
Con una inversión estimada de 300 millones de dólares, Aerie, como fue nombrado el búnker, promete ser más que un simple refugio, según SAFE (Entornos Estratégicamente Blindados y Fortificados), que es la empresa encargada del proyecto, será un santuario de lujo y seguridad de alto nivel.
Este no solo contará con personal robotizado y atención médica respaldada por inteligencia artificial, sino que también ofrecerá a sus residentes una serie de comodidades "exclusivas", como restaurantes de alta cocina, piscinas y programas de bienestar enfocados mejorar y garantizar la calidad de vida bajo tierra.
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El acceso a Aerie será restringido a través de una membresía, que estará disponible para un número limitado de 625 personas. Los precios de las membresías comenzarán en los 20 millones de dólares.
Además la compañía creo una opción aún más exclusiva conocida como la "membresía de asilo", que solo será accesible a través de invitación.

De acuerdo con lo indicado por Naomi Corbi, directora de preparación médica de SAFE, algunas de las opciones de membresía más asequibles podrían estar al alcance de "un CEO moderadamente exitoso", aunque "la mayoría de los interesados provienen de círculos altamente selectos".
“Los ricos están cada vez más interesados en las ofertas de bienestar y longevidad como parte de sus residencias fortificadas. Aerie utilizará atención médica avanzada integrada con IA, conectando a los miembros con especialistas las 24 horas del día”, indicó.
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La estructura de Aerie contará con diseños innovadores que incluyen paredes, techos, e iluminación interactiva. Los residentes podrán disfrutar de vistas panorámicas, que simularán el aire libre, aunque en realidad estarán a unos 60 metros bajo tierra.
Asimismo, tendrá unidades médicas de emergencia totalmente equipadas, una cámara hiperbárica, una sala de inmersión en hielo y zonas de terapia intravenosa, todo pensado para mantener la salud física y mental de sus residentes durante su confinamiento e incluso en el escenario más extremo.
La empresa planea expandir su concepto y crear una red de búnkeres similares en todos los estados de EE. UU.